
De acuerdo al diario la Tercera, El martes 9 de agosto del 2011, aproximadamente a las 11.30, el Mandatario Sebastián Piñera presentó de manera oficial el proyecto que regula las llamadas “uniones de hecho”, tanto entre parejas heterosexuales, como homosexuales. Este proyecto fue una de las principales promesas de campaña del Presidente, y no ha dejado de provocar un fuerte rechazo al interior del oficialismo. Esta iniciativa, denominada “Acuerdo de Vida en Pareja” (AVP), tiene como objetivo solucionar problemas hereditarios y de previsión entre los contrayentes. Esta unión implica firmar un contrato que podrá ser validado, tanto ante notaria, como ante el registro civil.
Según la agencia AFP Chile:"Este proyecto trata por igual a parejas de sexo distinto o del mismo sexo, pues en ambos casos es posible desarrollar el amor, el afecto, el respeto", dijo Sebastián Piñera, al firmar en la Moneda el proyecto, que sigue siendo estudiado por el Parlamento, desde la fecha de su presentación.
El proyecto AVP funda una nueva figura legal pero no altera el concepto de matrimonio que establece el código civil chileno, en el cual se ajusta a un contrato solemne solo entre un hombre y una mujer.
"Tengo una profunda convicción que me lleva a sostener que el matrimonio por su naturaleza es entre un hombre y una mujer, pero esta convicción no me impide reconocer que existen otras formas de relaciones afectivas, incluidas aquellas entre personas del mismo sexo y que son también relaciones respetables y valiosas", dijo el Mandatario.
En palabras del Abogado Álvaro Césped, en el sitio web dudalegal.cl, refiriéndose a las uniones de hecho o no matrimoniales: “Las uniones de hecho son una forma de organización social conocida desde antaño. Ya los romanos se refirieron a ellas con el nombre de concubinatus que proviene decum cubare que significa comunidad de lecho. El concepto de concubinato fue recogido inicialmente por nuestra legislación, sin embargo hoy es una denominación que en el derecho comparado ya está siendo superada, porque se entiende que el concubinato va más allá de la comunidad de lecho a que aludían los romanos, siendo una comunidad de vida, semejante a la que se da en las uniones nacidas del matrimonio. Es por esa razón que se habla de uniones no matrimoniales o de hecho, términos que han sido recogidos por la jurisprudencia nacional.”
Tradicionalmente, en la legislación nacional, el matrimonio es considerado como una institución fundamental. Esto ocurre en parte porque la institución de la familia, según Césped: “ha sido construida sobre la base del matrimonio, y es en base a esta institución jurídica en que se ha desarrollado la protección a la misma.”
Creemos que es por esta razón, que tanto el oficialismo, como muchos otros movimientos o personas, están en extremo desacuerdo con la autorización del matrimonio y la unión de hecho homosexual… porque se pone en peligro, lo que según el primer artículo de la Constitución, en su inciso segundo, es “el núcleo fundamental de la sociedad”, es decir, la familia.
Creemos que en esta propuesta del gobierno se reconoce la unión de la pareja homosexual, ya que en cierta medida se pueden unir a partir de este tipo de contrato llamado “unión de hecho”, donde el otro del mismo sexo puede heredar los bienes de su pareja e incluirlo en aspectos previsionales. Sin embargo, sentimos que el verdadero objetivo de esta propuesta tiene un doble trasfondo, ya que lo que se quiere mostrar y como se presenta esta unión tiene como finalidad, a primera vista, la posibilidad de poder compartir los bienes con la pareja del mismo sexo e incluirlo en términos previsionales, pero creemos que esto es sólo la cara bonita del proyecto, lo que se quiere mostrar y por ende, lo que se quiere vender al pensamiento colectivo y al sentir homosexual. Además, creemos que este tipo de unión tiene una connotación más de contrato que de afecto a diferencia del matrimonio, debido a que son los bienes los que juegan el rol protagónico, conforman el núcleo y en consecuencia, dejan el amor en la periferia, es decir, en segundo plano. Concluimos que la verdadera finalidad de esta unión es resguardar la familia, pero no cualquier familia, sino la que propone nuestra historia conservadora a partir de la Iglesia y esta familia sería la que puede procrear; por lo tanto, este tipo de unión no es más que una solución parche para la auténtica unión de la pareja homosexual, porque se reconoce la unión, pero no se pone al mismo status que la unión de la pareja heterosexual, ya que ellos y sólo ellos son los que se pueden unir a través del matrimonio, los que pueden procrear y por ende, ser vistos como una familia desde nuestra perspectiva conservadora que ha conformado la historia nacional.

